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¿Temor al hombre?

Por:Miriam Cruz

"Yo, yo soy Jehová tu consolador. ¿Qiuén eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo del hombre que es como heno? Y ya te has olvidado de Jehová tu Hacedor, que extendió los cielos y fundó la tierra; y todo el día temistes contínuamente del furor del que te aflige, cuando se disponía para destruir. ¿Pero dónde está el furor del que aflige?
El preso agobiado será libertado pronto, no morira en la mazmorra, ni le faltará su pan. Porque yo Jehová que agito el mar y hago rugir sus ondas, soy tu Dios, cuyo nombre es Jehová de los ejercitos"
Isaias 51:12-13

El Capítulo 51 de Isaías Jehová habla palabras de consuelo para su pueblo el cual se encontraba cautivo, oprimido por sus adversarios. Le habla específicamente a aquellos que la justicia y la ley de Dios estaba en sus corazones. El pueblo de Israel caía en cautiverio a causa de su desobediencia a Dios. Sabemos que la desobediencia acarrea terribles consecuencias. Pero Jehová que es Dios Consolador y Libertador promete darles la salida a esa opresión, a la angustia terrible que trae el cautiverio.

Hoy el ser humano, a causa de su desobediencia a Dios, vive preso del pecado, del enemigo de las almas. Trayendo a nuestras vidas una opresión tan fuerte que sentimos que andamos en un desierto, nos sentimos sólos, sedientos y sin fuerzas para luchar. Pero para aquellos que le aman, el Consolador promete en este capítulo que el cambiará nuestro desierto, en paraíso. ¡Gloria a Dios por eso!


Pero sería bueno a la luz de la palabra de Dios el ver las razones que tenemos para ser desobedientes. En el versículo 11 Dios establece que es nuestro consolador, Dice: Yo soy Jehová tu consolador, pero luego hay una pregunta: ¿Qiuen eres tu para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo del hombre que es como heno?

A pesar que estamos en la época de las computadoras, he podido comprobar que hay una fobia a las computadoras increible. A esto se le conoce como cyberfobia. La gente cree que es algo tan complicado que hasta le asusta sentarse enfrente de una computadora y a tocar el teclado, mucho mas. Y que me dicen de la internet, muchos sienten un susto terrible al conectarse.

Todos conocemos las fobias o temores existentes, miedo a las alturas, al encierro pero hay una fobia de la que a veces no estamos conscientes y puede ser tan debilitante y opresiva como cualquier temor. Esta fobia ata al hombre y le hace ser continuamente desobediente a Dios. Esta es la fobia al hombre, a sus acciones a su opinión. Muchos dirán, yo no le temo al hombre. Voy a presentarles un ejemplo: El caso de alguien que Dios le inquieta a pedir perdón a quien ofendió pero desobedece a Dios por temor a lo que piense esa persona de ella o a la reacción de la persona. Otro ejemplo, quienes comprometen hasta los diezmos para poder aparentar estabilidad económica para ser admirado y aceptado por los demás. Uno más común en las congregaciones, personas con pecados ocultos o con ataduras, a quienes Dios quiere libertar y le hace llamados en la Iglesia y no pasan al frente, prefieren seguir atados por temor a que piense el resto de la congregación. Y podemos mencionar uno bastante común los que hacen servicios a Dios, cantan, predican sólo por ser vistos de los demás y lograr la admiración y respeto de la gente. ¿Suena fuerte? ¡Pero es una realidad! La opinión y el temor a la gente puede ser mayor para muchos que el temor a Dios.

Isaias 51:12 dice: "Yo, yo soy Jehová tu consolador. ¿Quién eres tu para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo del hombre que es como heno? "

El pueblo de Israel se había olvidado de Dios, se había olvidado de Él por temer al furor del hombre. Sin embargo en este versículo Dios compara al hombre con algo tan frágil y perecedero como la hierba. Deja claro lo mortal y débil que es el hombre. Dios ve como a veces le tememos tanto a la gente que nos da pánico y olvidamos confiar completamente en él. Olvidamos quién es Él. Temer al reproche de la gente es necio porque las personas son criaturas mortales, pero Jehová tiene la última palabra, nuestro futuro y bienestar depende de Él y sólo de Él. En el vs. 13 Dios cuestiona diciendo: "Y ya te has olvidado de Jehová tu Hacedor, que extendió los cielos y fundó la tierra; acaso te has olvidado de quién es Dios."

Al igual como ocurría con el pueblo de Israél, la opresión del enemigo llega a nuestras vidas muchas veces a causa de la desobediencia a Dios. ¿Sabían que también la desobediencia a Dios viene a causa de la impaciencia? ¿Y saben qué indica la impaciencia? Indica falta de confianza en el dominio soberano de Dios. Dios tenía que recordarle contínuamente al pueblo de Israel su soberanía. Con nuestras decisiones apresuradas demostramos que en realidad no creemos que nuestro Dios controla cada circunstncia de nuestra vida. De manera que impaciencia es sinónimo de incredulidad. En el medio del calor de la prueba llegamos a convencernos de que Dios ha perdido control sobre nuestra vida, o que tal vez no le importa lo que nos esta pasando y pensamos que vamos a tener que resolver por nosotros mismos la situación. Nos impacientamos y Pensamos: para eso tengo educación, conocimientos, yo creo que sé como hacerlo, no puedo depender todo el tiempo de Dios. Así, que allí vamos de cabezones y metemos la pata. Tomamos el control, porque no sabemos esperar. Pidámosle a Dios paciencia.


¿Saben cual es el problema de la desobediencia? La desobediencia trae más soberbia, que dificil se nos hace a veces aceptar las cosas, nos justificamos, culpamos a los demas y a Dios y así no podemos ir al quebrantamiento, al arrepentimiento a buscar el perdón de Dios. Se llega al corazon de Dios por medio del quebrantamiento. David recibía la misericordia de Dios a pesar de sus múltiples pecados porque sabía quebrantar su corazón delante de Dios. Y si hay algo a lo que Dios no se resiste es a un corazón conntrito y humillado. Mientras no confieses tu pecado , será como ir muriendo lentamente. Y no podras ser restaurado. "Dios no puede ser burlado; pues todo lo que el hombre sembrare eso también segará." Este es un pricipio mi hermano que no lo rompe nadie.

Dios no puede ser burlado, no importa cuantas máscaras trates de ponerte para encubrir tu pecado o tu desobediencia a Dios. En Mateo 6 Dios llamó hipócritas a los fariseos. Dios no se impresiona con las máscaras que nos ponemos para recibir su aprobación. El nos invita a no ser como los hipócritas que cumple con sus "deberes" religiosos para ser vistos de los demás.


Mientras oraba a Dios para que me diera el mensaje para esta Iglesia sentí la presencia de Dios y este mensaje venía a mi mente: "El tiempo se acorta, a obediencia he llamado a mi pueblo. Abre tu oido pueblo mio. No temas. Tiempo de guerrear es y sin obediencia a mí no podrás vencer. Les amo y tu pueblo mío haces oidos sordos a mi clamor. ¿Hasta cuándo?; dice Jehová, ¿hasta cuándo pueblo mio? El tiempo se acorta, pronta está mi venida, pero mi pueblo duerme. Despierta sal a la calle, deja las bancas. ¿Amas mi misericordia? Haz misericordia con tus hermanos. Recuerda que lo que hicieres a uno de estos pequeñitos a mí lo haces. No temas yo estoy contigo, Yo soy tu Dios. Voy delante de ti Iglesia, no estás sola, mía es la victoria. No quiero corazones finjidos. ¡Ay, que yo miro en lo profundo de sus corazones! No temas a los hombres, témeme a mí. Mi ira no ha caído sobre P.R. por amor a los justos que son agradables ante mis ojos. Es mi pueblo el que esta llamado a pelear esta batalla. No te detengas , levántate y resplandece, Yo soy la luz y ninguna tiniebla prevalecerá, donde mi pueblo se reúna en mi nombre.

Dios ha estado llamando a la obediencia a su pueblo, a su iglesia. Dios está llamando a su pueblo a santidad, a ser integros delante de Él. Son tiempos difíciles mis hermanos. Dios esta a las puertas y busca verdaderos adoradores. Muchas veces no recibimos la bendicion porque nuestro corazón no es limpio y la Biblia dice: "bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios." La desobediencia a Dios, frena la bendición que Él quiere darte. Dios quiere que nuestro corazón sea limpio ."Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazon, porque de el mana la vida." Saca ese tapón que frena la bendición de Dios en tu vida y serás lleno de la gracia y la misericordia de Dios. "El preso agobiado será libertado pronto, no morira en la mazmorra, ni le faltará su pan". Dios promete en el vs. 14 al que está preso del pecado, que si le busca, no morirá en esa miseria, ni te faltará nada, ¿y sabes por qué? Porque Él es el Todopoderoso. ¿Quién contenderá contra él?

¿Hasta cuando Miriam, hasta cuando Iglesia, nos pregunta Dios? Hasta cuando seguiremos haciendo oidos sordos al llamado de Dios a la obediencia. Hasta cuando cargaremos las máscaras, la ataduras. Hasta cuando resistiremos su autoridad. Mira lo que dice Isaías 52.2 "Sacúdete el polvo…"

Hay promesas hermosas para los que le amamos, 1 Co. dice : "Antes bien como esta escrito: cosas que ojo no vio, ni oido oyo, ni han subido a corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman." Dios tiene preparados cosas especiales, incorruptibles para los que le aman. ¿Cómo saber si le amo? Juan 14.15 dice: "Si me amais, guardad mis mandamientos.

Dios nos da hoy otra oportunidad para buscar en nuestro interior nuestra verdadera intención con Dios. ¿Es él verdaderamente amado por mí o es Dios para mí lo que era para aquellos fariseos, el pretexto para lograr el respeto y admiración de los hombres? No te resistas. Hoy el Espíritu Santo quiere redarguirnos, dirigirnos al quebrantamiento, para que lleguemos al corazón de Dios y él pueda consolarnos. Decía el primer versículo:Yo soy Jehova tu consolador. Te pregunta ahora Iglesia: ¿Dónde está el que te aflige, el que te agobia? El preso agobiado será libertado pronto, no morira en la mazmorra, ni le faltará su pan. Porque yo Jehová que agito el mar y hago rugir sus ondas, soy tu Dios, cuyo nombre es Jehová de los ejercitos" En otras palabras Yo te libertaré y supliré todas tus necesidades porque El Todopoderoso cuyo nombre es Jehová de los ejércitos, es tu Dios. Él dice: Yo y sólo yo puedo darte lo que el hombre ni el mundo puede darte.

Hoy nuestro clamor a Dios debe ser: ¡Oh Jehová, Ayudame a obedecerte en amor como tú te mereces!